Empezamos en nuestra parroquia Nuestra Señora del Carmen, de la comuna Alto del Carmen. Descubrimos la problemática que trae la minería con su impacto ambiental. Por eso formamos un grupo: laicos, religiosas y el párroco.
Nos comprometemos a cuidar la creación que sentimos como regalo de Dios que implica el desafío de protegerla y defenderla para poder entregarla a las próximas generaciones en condiciones de poder vivir en buena calidad de vida. Nos sentimos identificados con la línea de la iglesia (Articulo Doctrinal Social).